Volver al trabajo cuando todo alrededor sigue temblando
- Con Paso Seguro

- hace 6 horas
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El terremoto del 10 de agosto cambió, de un día para otro, la manera en que muchas empresas y equipos de trabajo en Colombia están operando. Hay sitios de trabajo con daños estructurales, colegas que perdieron su vivienda o que tienen familiares afectados, y una sensación generalizada de alerta que no desaparece solo porque suene el timbre de entrada. Volver a la "normalidad" laboral en estas condiciones no es simplemente cuestión de voluntad: es un tema de gestión del riesgo psicosocial, y como tal, le corresponde también al Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST).

Por qué esto es un asunto de SG-SST y no solo de "ánimo"
En Colombia, la Resolución 2646 de 2008 ya establecía la obligación de identificar, evaluar e intervenir los factores de riesgo psicosocial en el trabajo. Un evento como un sismo de esta magnitud es exactamente el tipo de situación que esa norma anticipaba: un factor extralaboral que impacta directamente el bienestar, la concentración y la seguridad de las personas dentro de la empresa. Ignorarlo no solo afecta el clima laboral; también eleva el riesgo de accidentalidad, porque una persona con el sistema nervioso en alerta constante comete más errores, se distrae con más facilidad y tiene menos capacidad de reacción ante otros peligros del entorno de trabajo.
Por eso, las empresas que tienen personal en zonas afectadas o incluso equipos que sin estar en la zona directa siguen las noticias con angustia por amigos y familiares deberían considerar este periodo como parte de su gestión de riesgo, no como una excepción pasajera.
Qué pueden hacer los líderes y equipos de SST

Algunas medidas concretas que las áreas de talento humano y SST pueden implementar en las próximas semanas:
Verificar antes de exigir. Antes de retomar operaciones en sitios con posible daño estructural, confirmar con una inspección técnica que el espacio es seguro. La presión por "volver a producir" no debería pasar por encima de la seguridad física del equipo.
Dar información clara y actualizada. La incertidumbre alimenta el estrés más que la información difícil. Comunicar qué se sabe, qué se está haciendo y qué se espera del equipo reduce la ansiedad anticipatoria.
Flexibilizar sin necesidad de justificación excesiva. Permitir permisos para atender situaciones familiares, ajustar horarios o autorizar trabajo remoto cuando sea posible, sin pedirle a la persona que "demuestre" que lo necesita.
Habilitar canales de apoyo psicológico. Ya sea a través de la ARL, la EPS o convenios propios, es el momento de recordarle al equipo que esos canales existen y cómo acceder a ellos.
Capacitar en primeros auxilios psicológicos. No se necesita ser psicólogo para acompañar bien a un compañero en crisis: escuchar sin minimizar, no presionar para que "hable de eso" si no quiere, y saber a quién remitir cuando la situación supera el acompañamiento básico.
Qué pueden hacer las personas, día a día
A nivel individual, sostener el trabajo en medio de este contexto también implica ajustar expectativas propias:
Limitar el consumo de noticias en horario laboral. Mantenerse informado es válido, pero el scroll constante de contenido sobre la tragedia durante la jornada mantiene el cuerpo en estado de alerta y dificulta concentrarse en cualquier tarea.
Aceptar que el rendimiento puede bajar temporalmente. No es falta de compromiso; es una respuesta esperable del cuerpo y la mente ante un evento de esta magnitud. Ponerse metas más pequeñas y realistas por unos días ayuda más que exigirse el ritmo de siempre.
Hablar con alguien, dentro o fuera del trabajo. No hay que cargar solo con la preocupación por amigos o familiares en dificultades. Compartirlo con un colega de confianza, un líder o un profesional alivia, aunque no resuelva la situación de fondo.
Mantener rutinas pequeñas y estables. Horarios de comida, pausas activas, salir a caminar: estas anclas cotidianas ayudan al sistema nervioso a regularse cuando el entorno se siente impredecible.
Un momento para gestionar el riesgo, no solo para "aguantar"
Las semanas después de un evento como este son también una oportunidad para que las empresas revisen si su matriz de riesgos y su plan de emergencias contemplan escenarios de este tipo, y si el acompañamiento psicosocial que ofrecen es suficiente o necesita reforzarse. Si tu empresa no tiene claro por dónde empezar a evaluar el riesgo psicosocial en este contexto, vale la pena buscar asesoría profesional en SG-SST.
Con Paso Seguro S.A.S. — Medellín, Colombia
Consultoría en SG-SST y Auditorías





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